Ваш браузер устарел. Рекомендуем обновить его до последней версии.


 

Flag Counter

   

El monumento a Valerián Kúibyshev

Valerián KúibyshevValerián KúibyshevEl monumento a la persona, cuyo nombre entonces llevaba la ciudad, fue enaugurado solemnemente el 5 de noviembre de 1938. Este nombre era bien conocido a todos. El hombre importante de partido soviético y de estado Valerián Kuibyshev aun en edad juvenil ingresó en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSDR) y participaba activamente en el trabajo revolucionario.

Por esta su actividad era arrestado ocho veces y le proscribían a Siberia cuatro veces. Fue liberado de su última deportación por la revolución burguesa-democrática, que se inflamó en febrero de 1917.

En Samara Kúibyshev dirigía la organización POSDR local. El 27 de octubre de 1917, en el segundo día después de la victoria de la Revolución de Octubre socialista en Petrogrado, él proclamó el Poder Soviético en la ciudad. Kúibyshev era el participante activo de la Guerra Civil. Después de su terminación, trabajaba en los puestos directivos en la economía del país. Desde noviembre de 1930 hasta su fallecimiento en enero de 1935 era el presidente de Gosplán de la URSS.

En el mismo 1935 Samara era cambiada de nombre en la ciudad Kúibyshev, y en tres años el monumento a Valerián Kúibyshev de la obra del escultor Matvey Manizer fue enaugurado en el centro regional. La figura de muchos metros de Kúibyshev aparece ante nosotros en la pose tranquila, equilibrada, en el abrigo, abrochado a todos botones, en las botas de trabajo, con una cabeza desproporcionadamente grande.

Matvey Manizer - el escultor-monumentalista conocido soviético, ha fundido tres obras en Samara: el monumento a Lenin en la plaza Revolútsii, el monumento a Chapaev (el héroe de la guerra civil) en la plaza Teatrálnaya y el monumento a Kúibyshev. El escultor mismo era no contento de este su última obra. La figura de dos estaturas humanas fue establecida sobre del pedestal desproporcionadamente bajo - así que las botas, enormes y no estéticas, se encuentran casi a nivel de los ojos de las personas que pasan al lado del monumento. Toda la figura con su solidez como si aplasta al espectador. Además, como hablaba Manizer mismo, esculpía este monumento a Kúibyshev para la instalación en otro lugar, sobre un pedestal más alto. Es probable, en este caso la escultura parecía más armoniosamente.
La historia calla, por qué la opinión del escultor del lugar de la instalación del monumento no fue tomada en cuenta. Lo más probable, que los poderes de la ciudad contasen que el monumento a esta persona debe encontrarse en la plaza principal. Pues, el monumento a Valerián Kuibyshev era y se queda un de los símbolos de Samara.